Tecnicas y metodos de masturbacion femenina...
Los siguientes son métodos de masturbación que las mujeres informaron usar en el libro The Hite Report de Shere Hite. Los datos fueron recogidos entre 1972 y 1976. Mientras que los métodos probablemente no hayan cambiado, el número de mujeres que utilizan una técnica en particular pueden haberlo hecho, porque la actitud de las mujeres hacia sí mismas y hacia sus cuerpos han cambiado en el tiempo. Además, las mujeres tienen hoy un acceso mucho más fácil a ayudas sexuales como vibradores y dildos que el que tenían hace veinte años. Los métodos descriptos pueden ayudar a conducir a las mujeres en el proceso de aprender a masturbarse, y a aquellas mujeres que buscan explorar nuevas maneras de alcanzar el orgasmo durante el sexo en solitario. También puede ayudar a las mujeres que sienten que son las únicas que se masturban de una manera poco usual, o al menos de las que se habla poco, para que se sientan "normales." En todo caso vemos la extrema diversidad de las técnicas.
Tipo 1A, Estimulación Clitoridiana Indirecta:
"Para mí es importante estar excitada mentalmente o fantasear para masturbarme. Para mí también es importante estar sola. Uso las yemas de los dedos para la estimulación real, pero es mejor comenzar con golpecitos o frotando ligeramente sobre el área general. Al aumentar la excitación comienzo a estimularme sobre el clítoris y finalmente alcanzo el clímax con un movimiento rápido corcoveante sobre el capuchón clitoridiano. Usualmente mis piernas están separadas, y de vez en cuando también estimulo mis pezones con la otra mano."
"Si estoy apurada (presionada por el tiempo,) uso el vibrador sobre la base del clítoris, con las piernas abiertas. Pero usualmente uso mis dedos frotando alrededor de la base de mi clítoris, y cuando estoy cerca del orgasmo, muevo mis dedos de manera circular encima de mi clítoris. Mis piernas siempre están separadas, y alterno las manos porque una se cansa. Mi otra mano acaricia mis senos o simplemente descansa. Y muevo mucho mi cuerpo cuando tengo el orgasmo."
"¡Wow! ¡Qué pregunta! Usualmente me acuesto de espaldas, mis piernas separadas. Casi siempre dejo puesta mi ropa interior, porque me molesta frotar el clítoris directamente. Uso una mano, dos dedos juntos, frotando hacia arriba y hacia abajo con toques cortos justo encima de mi clítoris. Cuando estoy cerca del clímax, mis piernas tienden a abrirse y mi pelvis se levanta más. No me muevo mucho, pero a veces durante el clímax ruedo de un lado a otro."
"Uso mis manos y mi imaginación, y es probable que haya probado todas las posiciones y movimientos imaginables - la estimulación básica permanece siendo la misma. Uso mi dedo para estimular el clítoris, a veces insertando otro dedo en mi vagina al mismo tiempo. Cuando me masturbo toco solamente mi área genital, porque no me estimula tocarme el cuerpo en general, como sí lo hace mi pareja si me toca toda."
"Estimulo mi clítoris en ambos lados con mis piernas abiertas, y no muevo ninguna otra parte de mi cuerpo. Es como si me permitiera masturbación muy eficiente sin culpa porque cualquier otra cosa (tocarme toda, etc.) sería enfermizo."
"Cuando me masturbo pienso cosas estimulantes localmente, luego un breve toque de mis dedos y se acabó. ¡Ja! Furtivo, ¿no?!"
"Uso un simple vibrador a pilas. Usualmente lo aplico al lado derecho de mi clítoris, usando un ligero movimiento circular. Comienzo con mis piernas abiertas, pero usualmente se cierran involuntariamente. Pienso que lo que pasa en mi mente (con quien fantaseo) es realmente más importante que los aspectos mecánicos."
Habrá más técnicas!
Mujer Sumisa
Empezaremos por las presentaciones, Nacho tenía casi 30 años, altura 1.85, y unos 80 Kg. de peso, las mujeres dicen que es atractivo, aunque no guapo, y sin estar fuerte, tiene un cuerpo aceptable, siendo el culo lo que más les gusta a ellas. Su mujer, Marta, es muy sensual, pelo castaño, ojos marrones, 1, 68 de altura, su peso oscila entre 52-55 Kg., y con unas medidas de 92- 62- 94, como a casi todas las mujeres, no le gusta su cuerpo, cree que sus pechos son demasiado grandes, pero a él le encantan, son grandes, duros y se mantienen arriba, le encanta chupárselos y jugar con su lengua en sus pezones rosados mientras se los toca suavemente con las yemas de los dedos. A ella tampoco le gusta su culo, y a pesar de que ciertamente se le ha agrandado estos últimos años, a él le sigue gustando porque completa una figura con curvas y carne para disfrutar, no como las chicas delgadas a las que a ella le gustaría parecerse. No le gusta vestir de forma provocativa e intenta esconder sus pechos, casi nunca se pone las piezas que él le compra para que se exhiba y todos vean lo buena que está su mujer, que es lo que a él le gustaría, ya que es exhibicionista y voyeur, a pesar de que intenta disimularlo porque está seguro que ella no lo entendería.
En sus inicios como novios. El sexo había tenido mucha importancia, practicaban sexo casi cada día, en cualquier situación y posición, pero después de casarse ella se había vuelto muy cómoda, solo le apetecía realizarlo en casa, la periodicidad también había descendido, aunque cuando lo hacían seguían practicando todo tipo de posturas, eran habituales los juegos con sexo oral, del que ambos eran auténticos expertos, pero nunca habían practicado el sado ni usado juguetes eróticos más allá de un antifaz y unas esposas, y ella siempre se había negado a qué el se corriera en su boca.
Todo empezó meses antes como una tontería, una amiga suya se había dejado con el que era su novio desde hacia cinco años, él la había engañado y ella no podía aceptarlo.
- Seguro que en cuanto se le pase el cabreo volverá con él, comentó Nacho cuando Marta se lo contó.
- ¡Estás loco! Eso es imperdonable, nunca volverá con él.
- Ya… eso es lo que se dice siempre, pero luego todos perdonamos - Pues yo me apuesto cualquier cosa a que nunca volverán a estar juntos.
Nacho vio una oportunidad única, - De acuerdo, contestó.
- De acuerdo…. ¿qué? - Que acepto tu apuesta… ¿Qué quieres apostar? Ella le miró y después de un momento de duda contestó: - ¿Que te parece un viaje a Paris por Semana Santa?A él Paris no le apetece nada, ella siempre quería ir y él siempre ponía excusas.
Pero… ¿Y si pierdo?Sonreí…mucho….
- Si pierdes, iremos a Ibiza, y tendrás que plegarte a mis exigencias y hacer lo que yo te diga durante todo el viajeElla iba protestar, ya estaba iniciando el movimiento, pero él sabía como picarla - Vamos, vamos…si no quieres… Pero si confías tanto en tu intuición… ¿Qué más te da lo que apueste?La miró un rato y sonriendo como solo ella sabe hacerlo, le lanzó un beso.
- De acuerdo, acepto para que te des cuenta de que ciertas cosas no se pueden perdonar
Ni que decir tiene que al cabo de quince días sus amigos habían hecho las paces, el había prometido que jamás volvería a ser infiel y ella le había perdonado. Marta protestó e intentó buscar otras apuestas con las que recuperar su pérdida, pero él nunca le dio opciones de recuperar. Como prólogo el le pagó a Marta diez sesiones de solarium las dos semanas antes para que luciera morena y espectacular, cosa que ella aprovechó gustosa.
Así llegó el Puente de Semana Santa, era una primavera cálida, sobretodo en la costa mediterránea donde ellos viven, son esas fechas en las que el calor se hace cada vez más evidente, la gente se vuelve más alegre, más positiva, más abierta a todo, las mujeres empiezan a enseñar piernas y escotes, y todos tenemos más calor corporal , nos aumenta la libido y el morbo. Él estaba deseosos por iniciar el viaje, tenía apunto la video cámara y la cámara de fotos digital, había preparado toda esa ropa que le había regalado a su mujer y que ella no se ponía habitualmente, vestidos sexys, cortos y escotados, tops ceñidos, camisetas escotadas, faldas cortas,… le había comprado algunas piezas especialmente para el viaje, incluyendo un vibrador de 20cms sin que ella lo supiese.
Ella solo había preparado la ropa interior, el resto del equipaje lo preparó él con la ropa que quería que ella se pusiera durante las vacaciones.
Para el viaje de avión le había dejado fuera de la maleta una falda blanca corta que no llegaba hasta las rodillas, junto con una camiseta roja de lycra que realzaba sus pechos. Entraron al tren que les llevaría al aeropuerto, él se sentó junto a la ventana y ella se sentó junto al pasillo y cruzó las piernas como hacía habitualmente, entonces él le susurró en la oreja… - ¿Qué haces? Te prohíbo que cruces las piernas durante todo el viaje, debes tener las rodillas con una separación mínima de dos palmos, y no taparte nunca con los brazos ni las manosElla se giró con cara indignada, pero él le recordó la apuesta y le dijo que se dejara llevar, que iban a ser unas vacaciones inolvidables, y que iban a follar como locos con lo calientes que se pondrían con estos juegos, a Marta no pareció hacerle mucha gracia, pero accedió, unos asientos más adelante y frente a ella había un chico de unos 16 años, que sin duda podía ver su tanga blanco por debajo de la faldilla, intentó cerrar las piernas, pero Nacho le cogió una de las rodillas y le separó las piernas - ¿No me digas que no te gusta saber que se la estas poniendo dura a ese chaval? Le dijo mientras le daba un morreo y deslizaba la mano hasta tocarle levemente el tanga por debajo de la falda ante la mirada del chico.
- No quiero que te muevas en todo el viajeElla empezó a disfrutar de la situación, y empezó abrir más las piernas y a mirar al chaval, a sonreírle mientras imaginaba su miembro duro y la paja que él se haría cuando llegara a casa.
Así, con ella calentando a ese desconocido y él leyendo el periódico pasaron los 30 minutos hasta llegar al aeropuerto, una vez allí, sacaron los billetes y esperaron en la sala de embarque, Nacho buscó un sitio estratégico donde sentarse, delante de un grupo de chicos que enseguida se fijaron en las piernas de Marta... y en su entrepierna, ahora era ella la que se hacía la despistada leyendo el periódico mientras Nacho había ido a comprar revistas dejando que los chicos pudieran mirar sin disimulo, una vez hechas las compras, él se quedó detrás de los chicos, escuchando como hablaban de su mujer, de si seguro que era una guarra, de lo buena que estaba… y se había puesto a cien, tras unos minutos volvió junto a ella y le explicó todo lo que había escuchado de los chicos, ella no contestaba y se hacía la enfadada, pero la situación le gustaba y le excitaba, se sentía caliente y húmeda, las vacaciones estaban empezando a gustarle… Ya en el avión se volvieron a sentar igual que en el tren, él junto a la ventana y ella junto al pasillo “¿Te está gustando exhibirte verdad?” ¿Estas cachonda ya?” Le soltó él nada más despegar, a ella le sorprendió este lenguaje, pero decidió aceptar el rol que le tocaba, y contestó sinceramente “Sí cariño, me está gustando, ya estoy cachonda, tengo ganas de llegar al hotel y que me folles…” - “No tan rápido, quiero que vayas al baño, quítate el sujetador y el tanga y los traes en la mano y me los entregas".. ella puso la misma cara de indignación que en el tren, pero Nacho le guiñó el ojo y le dio un beso apasionado, Marta se levantó y fue al baño.
Volvió con el tanga y el sostén que se veían perfectamente en su mano, sus pezones se marcaban descaradamente en la camiseta, se notaba que estaba excitada y que no llevaba sujetador, pero nadie pareció fijarse en el detalle, tan solo les pareció que el hombre del otro lado del pasillo se había fijado, incluso podría ser que hubiera escuchado la conversación - "..Que pasada, que morbo".. decía ella mientras le entregaba su ropa interior - “Muy bien Marta, pero déjame comprobar que no lleves otro tanga puesto, súbete la falda para ver que no llevas nada debajo” dijo él mirando hacia el hombre situado al otro lado del pasillo, ella se giró hacía él, que inmediatamente bajó la vista hacia el suelo, y mirando a su marido se subió la falda lo suficiente para poder comprobar que no llevaba nada ante la atenta mirada de su compañero de viaje, que había vuelto a levantar la vista.
- "..Muy bien así me gusta que obedezcas”, le dijo mientras le tocaba las tetas descaradamente para asegurarse que también había cumplido con esa parte del trato mientras le daba un beso largo y profundo.
- "..Además de llevar las piernas siempre separadas, te olvidarás de tu ropa interior durante estas vacaciones” le dijo.
Ella estaba más caliente de lo que nunca había estado en su vida, solo tenía ganas de llegar al apartotel y hacer el amor toda la noche sin parar, mientras pensaba que otras sorpresas podría haber preparado su marido.
Habían cogido un apartamento dentro de un complejo turístico, en primera línea, junto a la playa, con una pequeña terraza privada, el apartamento tenía grandes ventanales que dejarían entrar mucha luz y desde los que se podía ver la playa, las aguas tranquilas y el cielo lleno de estrellas y con luna llena, dando una total sensación de quietud y de tranquilidad, a pesar de tener la ciudad y la zona de ocio nocturno a menos de dos kilómetros de paseo por la playa.
- “Desnúdate” le dijo él nada más entrar en el apartamento, ella lo hizo sin rechistar, mientras él colocaba la videocámara en el comedor en una esquina desde donde se podía ver todo, Nacho sacó de la bolsa el antifaz ciego y las esposas, le puso el antifaz y cogiéndola de la mano le dijo - “Siempre que estemos dentro del apartamento irás desnuda, únicamente podrás usar las sandalias, y te dirigirás a mí asintiendo y sin hablar a no ser que te lo pida explícitamente ¿entendido?” Ella asintió, obediente, con la cabeza, Nacho la llevó a una de las sillas del comedor y la sentó, le esposó las manos por detrás de la silla, sacó tres pañuelos, usó dos para atarle los tobillos a las patas de la silla y otro para taparle la boca, se la veía preciosa en esa postura, se apreciaban los pechos erguidos y el clítoris totalmente abierto y humedecido, Marta cada vez estaba más caliente, no sabía si la cámara la estaba grabando en esta situación, pero le excitaba más todavía la idea de que así fuera.
Sonó el timbre y se escuchó “Servicio, les traigo su maleta” Marta se estremeció, “Empieza el espectáculo” le dijo él mientras se dirigía a la puerta, ella oyó abrirse la puerta y como su marido hablaba con el mozo, pero no entendía que decían hasta que escuchó a su marido “Tengo que ir al baño urgente, dejé la maleta en la habitación, y espere que ahora le traigo la propina” ¿Cómo podía ser? Pensó Marta, para ir a la habitación debía pasar por delante de ella, un desconocido la vería en esa situación, totalmente inmovilizada, sin poder defenderse, sin nadie que le vigilara, cada vez estaba más excitada, su cabeza estaba llena de contradicciones… Escuchó la puerta del baño y los pasos del mozo que se acercaba hacia ella, luego un suspiro y los pasos que cesaban justo delante de ella, unos segundos de silencio en los que sintió como ese desconocido la miraba de arriba abajo, no podía mover las manos, quería cerrar las piernas, pero tampoco podía hacerlo. De nuevo los pasos hasta la habitación, el mozo había ido a dejar la maleta, pero ya volvía a estar frente a ella, podía escuchar su respiración cada vez más cerca, de pronto notó el cosquilleo de unos cabellos sobre su hombro, él estaba pegado a su derecha, debía estar agachado y llevaba los pelos largos, Marta notaba todos los poros de su propia piel hipersensibles, de pronto una mano grande y fuerte tocó su pecho izquierdo, ella se tensó como nunca antes lo había hecho en su vida, rápidamente la mano se movió de un pecho a otro, la mano era lo suficientemente grande como para abarcarlos a ambos, ella no podía hacer nada, estaba inmovilizada, nunca en su vida había estado tan excitada, en su mente imaginaba al mozo alto y fuerte, notaba como estaba a punto de correrse…de pronto la mano se dejó caer hasta su entrepierna, el tipo ya no se cortaba para nada y Marta notó los cabellos del desconocido abalanzándose sobre ella, pronto notó sus labios, su lengua, sus dientes, él comía apasionadamente sus pechos, Marta empezó a temblar, estaba tan caliente que a ese desconocido no le costó nada meter dos dedos en la vagina y moverlos bruscamente, parecía que estaba poseído, se comportaba como un animal…, ella estaba al rojo vivo, tenía los pezones tremendamente duros, sus gemidos, silenciados por el pañuelo ya casi eran gritos, notó un estremecimiento que la recorrió desde los tobillos hasta la nuca, de pronto todo su cuerpo se tensó y con un suspiro largo y profundo se corrió como nunca antes lo había hecho.
De pronto notó como el mozo se separaba bruscamente y oyó como se iba corriendo al recibidor, Marta estaba totalmente desencajada, pero pudo oír la puerta del baño y a su marido despidiendo al mozo antes de oír la puerta de la calle. Ella estaba en una nube, nunca creyó que podría disfrutar de esta manera, entregada a un desconocido, sintiéndose como un objeto, ¿era esto lo que su marido había querido, o solo quería exhibirla? Fuera como fuera, ella había disfrutado, solo pensaba en como sería el mozo realmente… Ella escuchó a Nacho llegar donde estaba ella, le quitó el pañuelo de la boca y el antifaz y le dio un apasionado beso mientras le introducía los dedos en su vagina y le decía “Vaya, parece que a mi mujercita le gusta exhibirse… ¿Te has corrido solo de saber que te estaba mirando un desconocido?... Toda la vida diciéndome que no te gusta que te miren y te has corrido como una putita…” ella miró rápidamente hacía donde antes estaba la cámara, por suerte estaba parada… Se estaba corriendo de nuevo mientras su marido movía los dedos suavemente donde unos segundos antes había estado otra mano totalmente salvaje, ella asintió, su marido creía que el mozo solo se la había estado mirando cuando la había manoseado por todas partes y le había provocado uno de los mejores orgasmos de su vida.
Nacho la desató y la llevó a la habitación, donde hicieron el amor de forma salvaje. Mientras follaba con su marido, Marta pensaba en el desconocido que la había poseído sin que Nacho lo supiera, estaba súper excitada pensando en que quería verlo, conocerlo y que acabará lo que habían empezado, se estaba convirtiendo en una mujer más golfa de lo que nunca habría creído, y le gustaba, a fin de cuentas, había sido culpa de su marido… Nacho pensaba en lo bien que lo había organizado todo, había salido a recibir al mozo fuera, donde le cogió la maleta y le dio la propina, luego simuló que le dejaba entrar, se puso una peluca y fingió ser el mozo, un par de portazos en el lavabo y unos diálogos consigo mismo habían hecho el resto, además había parado la cámara justo cuando simuló salir corriendo, por lo que lo tenía todo grabado. Su mujer creía que un desconocido la había visto desnuda y la había manoseado y metido mano por todas partes sin que él lo supiera, y a ella le había gustado, y mucho…estaban teniendo una sesión de sexo salvaje aprovechando lo caliente que estaba su mujer. Las vacaciones empezaban muy bien, un nuevo horizonte sexual se habría ante ellos y él era el responsable.
La Oficina
Era un jueves normal en la oficina. Como siempre estaba trabajando hasta tarde. Siempre son los gerentes los que se van a horario y los “esclavos” los que trabajamos hasta tarde!!! Eramos los de siempre: Patricio, con su andar elegante y sus modales finos.. Sol, siempre impecable y sonriente.. Sabrina, coqueta, femenina y chistosa y yo.
Siempre nos quedábamos hasta tarde trabajando los cuatro. Por suerte siempre hubo buena onda entre todos por lo que podíamos pasarla bien. Igualmente con la que mejor me llevaba era con Sabri, siempre despierta, con chispa, podíamos ser compinches en cualquier cosa. Eso sin contar que se trata de una pendeja infernal que media compañía quiere voltearse. Acostarme con ella siempre fue una fantasía mía, pero acepto el papel que me toca jugar en este juego: El de amigo y compinche de oficina. Además, realmente la paso bien y me divierto mucho con ella.
Patricio se levanta y se despide de todos. Miro el reloj. “Uyy, las 20:30hs es tarde, mando este e-mail y me voy”, pensé. Así que seguí trabajando por un tiempo más. De reojo podía ver a Sabri y Sol conversando en el pasillo. Las dos estaban espectaculares: Sabri estaba con una remerita roja que contorneaba sus tetas perfectas, un pantalón negro ajustado que dejaba ver su hermoso culo y zapatos con tacos altos que estilizaban mas su figura. Sol estaba parada y apoyando su perfecto culo en su escritorio. Pelo recogido, tacos altos, trajecito gris oscuro y camisa blanca. Sobria como siempre pero muy sexy. Creo que el e-mail que lo podría haber enviado en 2 minutos lo envié en 10 de tanto mirar ese espectáculo digno de verse.
Terminé mi trabajo, y me disponía a irme saludé afectuosamente a las dos.
- Pórtense bien, eh. Ahora que me voy pueden traer a los potros que están esperando y hacerse la fiestita.
- No creo que podamos hacer la fiestita porque el potro se esta yendo ahora (me contestó Sabri)
Nos reímos un poco y me fui.
Estaba yendo para el auto y cuando estaba a punto de entrar, me di cuenta de que me había olvidado el stereo en la oficina. Tuve que volver a buscarlo.
Llegue al edificio subí por el ascensor hasta el 5to piso en donde trabajo y extrañamente vi a través de la puerta de vidrio de la entrada, que Sol y Sabri no estaban más charlando en el pasillo. Entré a la oficina y a simple vista no las ví allí. Me pareció raro porque no apagaron las luces antes de irse. Fui directo a mi oficina, tomé el stereo y estaba a punto de irme nuevamente. En eso sentí un ruido. El ruido venía de la sala de reuniones que estaba al fondo de la oficina que extrañamente estaba con la cortina baja.
Que raro, pensé. Siempre se corren las cortinas cuando solamente alguien importante viene a la oficina y se reúne con los capos, pero no recordaba que alguien importante hubiese visitado la oficina hoy. Me acerqué muy despacio a la oficina y es cuando continué escuchando algunos ruidos que provenían de esa oficina. Esos ruidos pronto se convirtieron en pequeños gemidos y respiración acelerada.
Pensé que el sereno se había llevado a alguna puta a la oficina y estaba cumpliendo con alguna fantasía. Me acerqué mas y mas y espié por entre las cortinas. Quedé paralizado por lo que estaba viendo. Sol estaba acostada en la mesa de reuniones boca arriba y las piernas flexionadas. Tenía el saco abierto, la camisa desabotonada que dejaba ver sus tetas sostenidas por un corpiño blanco calado, su pollera estaba levantada hasta sus muslos que desnudaban sus hermosas piernas y terminaban en sus zapatos de taco. Sabri estaba agachada y con su pecho sobre la mesa estaba lamiéndole la conchita a Sol que se retorcía de placer. Cada lengüetazo de Sabri provocaba un gemido a Sol que a la vez estiraba su cuerpo y tiraba su cabeza para atrás, tanto así, que el rodete del pelo se le desarmó y ahora tenía el pelo suelto recibiendo la lengüita de Sabri una y otra vez.
Mi pija estaba que explotaba mientras miraba este increíble espectáculo. Sol estaba totalmente excitada y tomaba del pelo a Sabri tratando de meter su cabecita mas y mas adentro de su caliente conchita. Sabri seguía con mucha, pero mucha dedicación hasta que de pronto paró de chuparla, subió arriba de la mesa y las dos se besaron apasionadamente. Sol se incorporó un poco y ahora era Sabri la que se acostó boca arriba en la mesa. Sol se puso arriba de ella y se paró de cuclillas en su cara. Estaba parada con sus zapatos de tacos, con la pollerita levantada y totalmente en cuclillas para que Sabri siguiese chupándole la conchita. Sabri levantó levemente la cabeza y continuó chupando la conchita de Sol que se veía muy pero muy mojada. En esa posición, Sol empezó a moverse de un lado para el otro lentamente como si la lengua de Sabri actuase como una pija. Sabri sacó su lengua, la endureció y la dejó afuera de su boca para que Sol apoyara su conchita en ella y se moviera lentamente. Para completar el espectáculo infernal, Sol se tiró un poquito hacia atrás para apoyar su mano derecha justito justito en la conchita de Sabri. Mientras Sol se movía con la lengua de Sabri dura dentro de su conchita, ella con su mano derecha comenzó a pajear a Sabri con sus pantalones puestos. Sabri empezó a gemir y no pudo dejar su lengua tieza por mucho tiempo más. Volvieron a incorporarse con besos apasionados de por medio. Sabri se paró en el piso y apoyó su torso en la mesa agarrándose de los bordes con sus manos. Sol lentamente le bajó los pantalones y dejó ver el espectacular culo de Sabri con una bombachita muy diminuta metidita en el culo que me excitó aún más.
No pude aguantar la situación y me bajé el cierre del pantalón, saqué mi pija que estaba a punto de explotar y empecé a pajearme mirando la escena. Sol empecó a besar sus cachetes y con sus dientes y ayuda de sus manos, también le bajó la bombachita a Sabri. Ahora era Sol la que se agachaba y le chupaba la conchita a Sabri que estaba incontrolable. Gemía cada vez mas y mas fuerte. Sol cada tanto dejaba de chupar la conchita de Sabri y le metía dos deditos dentro de su conchita para jugar un poco dentro de Sabri. Sol se descontrolaba cada vez mas al ver gemir a Sabri y comenzó a empujar sus dedos mas y mas fuerte dentro de su amiga. De repente, Sol tomó un fibrón que estaba arriba de la mesa y lo introdujo dentro de Sabri que ya dejó de gemir para dar sus primeros gritos. Sol siguió cogiendo a Sabri con el fibrón yendo cada vez mas y mas fuerte mientras le daba “nalgadas” en su cola. Yo imaginé que mi pija era el fibrón y empecé a pajearme tan fuerte como el fibrón entraba dentro de mi amiga y compinche de oficina. Sentí que estabamos conectados de alguna manera y Sabri estaba disfrutando tanto como yo. Seguimos un par de minutos mas hasta que sentí que Sabri estaba a punto de acabar. Sol empujó por última vez con todo y Sabri acabó con un grito que calló al silencio. Simultáneamente mi pija explotó y acabé como un animal dando un grito que se confundió con el de ella.
Ellas se paralizaron y miraron para donde yo estaba. Es ahí donde me di cuenta de lo que había hecho y de cómo se me había escapado el grito. Entré en pánico y traté de darme vuelta para correr a la puerta, pero de lo torpe y del miedo, tropecé con el escritorio de Pato y caí al suelo. Sol abrió la puerta de la sala de reuniones con la cara pálida y al verme a mi con mi pija afuera y acabada y tirado en el piso, cambió su cara y empezó a reírse. Miró hacia adentro de la sala y dijo:
- Sabri, no te asustes que no pasó nada. Mirá quién está acá?
Se asomó Sabri con cada de miedo y al verme en esa posición comenzó a reírse. Creo que nos contagiamos todos porque yo también comencé a reír de lo ridícula de la situación.
- Asi que nos estabas espiando a Sol y a mi pajerito? Te gustó lo que viste?
- Parece que si Sabri, porque se estuvo haciendo la paja. Mirá! Está todo manchado de lechita!!!
Miré hacia donde estaba mi pija y era verdad, mi pantalón estaba manchado de mi leche…
- Vení Ale, vení que te vamos a limpiar.
Las palabras de Sabri me confundieron un poco… Me incorporé y muy rápidamente Sabri tomó mi pija, se la metió en su boca. Yo estaba recién acabado, pero mi pija fue lentamente parándose hasta que estaba totalmente dura otra vez. Sabri chupaba realmente con maestría. Sus labios eran cuidadosos al tomar mi miembro y su lengua magnetizaba a mi carne y la hacía mas y mas dura. Con mi pija en su boca, levantó la mirada y me miró a los ojos:
- Mmmmm, está riquísima!! Creo que te limpié bien, no?
- Me parece que no… fijate bien!!
- Bueno, me voy a esmerar mas
Diciendo esto, Sabri empezó a chupar mas rápidamente. Intercambiaba rápidos movimientos con su boca con maestros movimientos con sus manos que tomaban mi pija y la pajeaba desesperadamente. Yo estaba totalmente entregado, pero faltaba Sol…
- Me parece que también tenés manchada la boca… Debe ser de la baba que se te cayó al verme penetrar a tu amiguita, no?
Dicho esto, Sol se abalanzó sobre mí y me besó apasionadamente. Su lengua entró muy calentita dentro de mi boca y empezó a juguetear con la mía. Con mi mano derecha tomé sus tetas que estaban muy paradas y con la izquierda levanté su pollerita hasta llegar a su culito mientras nuestras lenguas se mataban dentro de nuestras bocas. Mientras tanto, Sabri seguía chupándome la pija como nadie lo había hecho. Dejé de besar a Sol y bajé mi cabeza hasta sus hermosos pechos y comencé a chuparle el pecho izquierdo mientras con mi mano derecha acariciaba su pezón derecho y mi mano izquierda se deslizaba por su hermoso culito hasta llegar a su conchita donde hundí uno de mis dedos. Sol empezó a gemir y es donde Sabri dejó de chupar mi pija. Se levantó y empezó a chuparle el pezón derecho a Sol reemplazando mi mano derecha. Sabri chupaba el pezón derecho de Sol mientras yo le chupaba el izquierdo y hundía uno de mis dedos en su conchita. Con su mano derecha, Sabri agarró mi pija mientras seguía chupando el pezón de Sol y comenzó a pajearme. No pude aguantar mucho hasta que usé mi mano derecha (la que tenía libre) y bajé hasta alcanzar el clítoris de Sabri que empezó a gemir como una yegua cuando moví alocadamente mis dedos en ella.
Continuamos en esa posición por algunos pocos minutos hasta que Sol quiso tomar un poco de protagonismo. Me tomó de la mano y me llevó dentro de la sala de reuniones donde me sacó los pantalones, se sacó el saco, me sentó en una silla, se arrodilló delante de mí y empezó a chuparme lentamente la pija. Su forma de chupar era suave pero profunda. Iba y venía, iba y venía… Yo la tomé del pelo con mi mano derecha y ayudaba a Sol en su movimiento. El espectáculo era muy excitante. Yo estaba sentado en la sala de reuniones con la silla pegada a la mesa y Sol estaba arrodillada frente a mi chupándome la pija debajo de la mesa… Increíble!!!
En eso Sabri se subió arriba de la mesa, se sentó enfrente mío, abrió sus piernas mostrándome su hermosa conchita, acercó su sexo a mi y con sus piernas me “abrazó” el cuello casi obligándome a hundir mi cabeza dentro de su conchita. Ahí la posición era totalmente descontrolada. Sabri solamente apoyaba su culo en la mesa estando erguida y apoyándose con sus dos manos hacia atrás, con sus piernas enredaba mi cuello mientras yo le chupaba desesperadamente la conchita y Sol me chupaba mi pija por debajo de la mesa.
Llegó el tiempo de la penetración. Siempre estuve muy caliente con Sabri, asi que no lo pensé demasiado para elegir a quien penetrar primero!! Me levanté de la silla en la que estaba sentado, tomé a Sabri (que estaba en la mesa) de las caderas y empujé con fuerza mi pija para que entre dentro de ella. Sabri pegó un grito seco pero profundo que se transformó en jadeo a medida que yo aumentaba mi ritmo dentro de ella.
- Dale papito que hace mucho tiempo que tengo ganas de que estés dentro mío. Matame!!
Sus palabras me hicieron calentar mas y empecé a empujar con mas y mas fuerza dentro de ella. Sol que hasta ese momento estaba debajo de la mesa, subió a ella. Sabri se acostó en la mesa mientras yo seguía empujándola. Sol se arrodilló poniendo cada rodilla al lado de la cabeza de Sabri, mirándome a mi y dejándole su conchita frente a la cara de Sabri. No había que esperar más: Yo seguí penetrando a Sabri, mientras ella le chupaba la conchita a Sol que a su vez se inclió hacia mi para besarme apasionadamente. Seguimos así hasta que estuve a punto de acabar…
- Bebota, me voy a acabar!!!
- Venite papito, venite y llename toda de lechita!!!!
Ni bien terminó de decir esto, saqué mi pija que empezó a bombear mucha leche… una, dos, tres, mil bombeadas en el vientre de Sabri que quedó tendida extenuada en la mesa. Sol se agachó hasta mi pija y empezó a limpiar restos de mi leche con su boca.
- Mmmmm, está riquísima!!!
Creo que esas palabras fueron suficientes para calentarme otra vez… Claro, todavía no había entrado dentro de Sol!!!! Tomé a Sol de la mano y la invité a bajar de la mesa. Ella se paró de espaldas a mi y apoyó sus manos en la mesa mostrándome su hermoso culo. A esta altura, mi pija estaba que expotaba otra vez y no tardé mucho en penetrar a Sol desde atrás. Su conchita estaba muy húmeda por lo que no me costó demasiado entrar. Sabri estaba todavía en la mesa jadeando… se la veía muy acabada pero con ganas de seguir. Se arrastró por la mesa hasta donde estaba penetrando a Sol y se volvió a acostar boca arriba abriéndose de piernas a Sol que estaba recibiendo mis terribles pijazos. Sol gritaba como una perra, pero no pudo tentarse ante tan delicioso banquete que le estaba proponiendo Sabri. Ahí estaba nuevamente nuestro “trencito”. Yo estaba parado tomando a Sol de espaldas y dándole una y mil inyecciones de carne. Sol estaba de espaldas recibiéndome y agachada chupándole la conchita a Sabri y Sabri estaba acostada boca arriba en la mesa gozando como nunca.
- No puedo mas Sol, te voy a acabar
- Dale papi, acábame todo adentro!! Que no se caiga ni una gotita afuera
- No pares Sol… seguí chupándome que me acabo…
Los tres estabamos a un punto de éxtasis increíble, cuando sentí que mis huevos empezaron a bombear la lechita que Sol quería dentro. Sol sintió mi leche dentro suyo y pegó un grito furioso demostrándome que se estaba acabando de una forma infernal y a la vez Sabri acompañó su grito con un alarido que le provocó su terrible polvo.
Increíble. Un triple polvo simultáneo!!!
No incorporamos, nos limpiamos un poco, aireamos un poco la sala de reuniones porque infestaba de olor a sexo y nos fuimos juntos a la casa de Sol a comer algo. No tengo que contarles que obviamente siguió la fiesta en lo de Sol, pero esa es otra historia…
Hacía mucho que no estaba visitando morochas, así que decidí armarme con todo lo que encontré y ubiqué a
Renata en la web…
Hablamos media hora por teléfono y me pidió que la llamara esa misma noche “para conocernos mejor”…
A media noche no soporté más la espera y llamé, pero me atendió una voz desconocida, de una nena que seguramente no tenía más de 18 años, y que se identificó como la sobrina de
mi morocha. Sin dudarlo empezó a describirse a sí misma como para disimular la ausencia decepcionante de
su tía. La nena había aprendido rápido y me invitó al departamento esa misma noche.
Cuando llegué
Renata me esperaba vestida de rosa, ya enterada de cómo había sido seducido e intentando hacer realidad todo lo que yo venía imaginando de esa nena que me calentó al teléfono.
Pero yo estaba más decidido de lo que ella pensaba y le hice un ofrecimiento que no pudo rechazar. Media hora más tarde, el champagne se compartió entre tres y la rubia y la morocha me compartieron a mi:
Renata le enseñaba a la nena cómo tocar, lamer, morder, moverse y disfrutar del sexo, y yo era un entonces un simple instrumento didáctico...
El dia que vi a
Nikita mi energia estaba con el marcador hasta abajo...y el libido era un congelante en el cuerpo.. y bueno a llamarle, de hecho ni pense que ni la veria pues intente durante el dia y nada...Al final conecté...
Por telefono, mi poca inspiración seguía en decadencia cuando ella me aclara que sólo le gusta hacer lo convencional, nada “raro”, aclara.
Yo acepté porque mi día no podía ser peor, pero pensando que les contaría mi primera mala experiencia a ustedes, mis lectores.
Sonó el timbre y una voz muy poco calida me dice: "nikita"... un pedazo de hielo me recorre el abdomen y se aloja en mi pene... abro la puerta ya no muy seguro de lo que haría...
Pero al verla frente a mi
ella...la hago pasar se quita el abrigo y ahi esta, la presencia del amor enmarcada por la luna porteña.
Como cuando sopla el viento y vuela el diente de leon, todo mi interior se transformo y le regaló la mas sincera de mis sonrisas que ella devuelve complacida y un poco nerviosa...lo crean o no, lo persivo.. la tomo de la mano y al contacto mismo caen defenzas... hablamos de no sé qué y ya mis manos tienen su carita entre ellas... y tiernamente le doy un beso, ella me dice que jamas nadie le había hecho un detalle asi y me da otro beso .. yo sentia fugarce un viento de satin entre mis dedos al acariciar su pelo, alientos encontrados y su aroma en mi garganta era una exuberante primavera en la noche fría...
El corazon se me salia por la boca al sentir su lengua y sus dientes mordiendome los labios enrojecidos..
Todos los tiempos se invalidaron y no sé cómo, ya estabamos en la cama.. mas besos.. mis manos eran veleros de fuego navegando por sus oceanos y sus puertos.
Ella me despojaba de mi camisa.. yo le quitaba lo demás.. acariciando sus pechos, hasta que la hice temblar cuando le saqué su ropa interior con mi boca... su lencería perfecta estaba absolutamente de más, sólo recargaba esa increíble desnudez...
Miro ante mi ese cuerpo, en el que no hay linea pérdida o angulo sin curvatura en su perfecto diseño... no hay detalle perdido por ella... ella es la máxima expresion del sexo opuesto... perfecto aroma.. perfecta piel que mi boca disfruta surfeando despacio por su cuello hasta llegar a la cima de sus montes rosados, desafiantes y entre mis manos.. entre mis dientes ...
Toda ella tiembla cuando poco a poco pruebo cada parte de su piel, sin perder un milimetro.... y así entre pequeñas mordidas, besos y paseos de mi lengua, atiendo su parte más íntima..
Ella aprieta las sábamas y se contorsiona mientra su voz se ahogaba...
Nuestros cuerpos encuentran correspondencia, uno en el otro.. mientras nos besamos y yo acaricio su carita.. le beso el perfil de su cara y los párpados cerrados... ella hace lo msimo y poco a poco baja hasta mi pecho y rodando por mi abdomen hasta que su boquita encuentra mi expectante sexo, que lamía y succionaba en ese hermoso vertigo...
No existían manecillas en el reloj y la magia se hizo de eter...
Nikita sube suabecito sobre mi y con la delicadeza de un suave orgasmo, penetra mi miembro en su estrecho sexo: mi mienbro reconocía poco a poco cada parte de su interior húmedo.
Mis manos aprovechan el paisaje y recorren ávidas sus pechos que se mantienen erguidos, apuntándome, acusándome. Muy poco a poco ya estoy casi dentro..ella es el molde perfecto de mi continuación ambos temblamos y gemimos entre besos.
El ritmo se libera.... hay circulos y subires y bajares... ella busca con la boca abierta el cielo y sus ojos cerrados no miran, pero ven y su pelo golpea su espalda como intentando despertarla del éxtasis...
Sin salirme nunca, encontramos las posturas perdidas en los registros del misterio.... fuegos, bocas, piernas, brazos espaldas... mientras los orgamos eran las cuentas de un rosario cayendo sobre la tierra: una estampida de caballos salvajes bajo los rayos de mi historia...
Yo queria quedarme a vivir dentro de ella.. ella era mi patria, mi Argentina, mi planeta....
Y asi nos quedamos quietos.. unidos un solo cuerpo con pieles de dos colores y una sola... cobre y seda rosa bajo este cielo argentino en un aqui y ahora para el recuerdo...
Anoche conocí a
Umma, una mujer como pocas...
Llegué a su departamento con muchas ganas de encontrarme a la salvaje hembra que había visto en las
fotos. Sin embargo, su aspecto cuando me abrió la puerta era bastante diferente: una nena con dos trenzas con moños rosa, una comisa mínima y ajustada, apenas abrochada a la altura del corpiño negro le comprimía esas lolas impresionantes, que parecían querer escaparse...el atuendo lo completaba una pollera tableada al mejor estilo colegiala, medias negras con liga y y zapatos de taco bien alto...
Estaba absorto, no podía reccionar...ella me miraba provocativa y cuando entreabrió sus labios una voz muy dulce me invitó a pasar.
Mis piernas, más rápidas que mi cerebro (todavía hundido en esos pechos gloriosos), me llevaron a un sillón en el que me senté para empezar a disfrutar del hermoso regalo que me esperaba para esa noche....
Una vez relajado y con un trago en la mano, empecé a participar de esa fantasía hecha realidad: una hermosa nena de colegio estaba dispuesta a aprender todo lo que mi experiencia pudiera enseñarle.
Ella se sentó en mis piernas y mientras jugaba con su pelo me preguntaba qué ibamos a hacer, y en un susurro me explicó que era su primera vez y que estaba a mis ordenes...
Le pedi que se parara y diera una vuelta para mostrarme con mas detenimiento su "uniforme" y su pollera, por detrás me dejó ver lo que coronaría mi noche...
Me acerqué a su boca y vi como su pecho se movía al tiempo que se aceleraba su respiración: le di la orden al oido y ella obedeció... bajó el cierre de mi pantaló y con lentitud empezó a lamerme hasta que metió en su boca mi miembro erecto... ella lo disfrutaba: aceleraraba el ritmo y la profundidad de sus movimientos mientras jugaba con su mano debajo de su pollera...
Cuando noté lo que estaba haciendo me miró avergonzada y le pedí que siguiera tocándose para poder mirarla...
Recostada en el piso me motraba cómo corría su bombacha para tocarse...estaba húmeda y rosada...sus piernas abiertas me llamaban...la recorrí con mi lengua mientras ella gemia y sin resistirme más empecé a penetrarla con la lentitud que merece una primera vez.
Ella me pedía por favor más y mis moviemientos se hicieron mas fuertes, mientras devoraba sus espectaculares pezones y la escuchaba gozar...
Casi sin poder hablar, Uma me confesó cuán mal se había portado esa tarde y sin que yo se lo pidiera se arrodilló sobre una silla y me dio su cola para que la castigara...no pude negarme: agarré con fuerza su cadera y la penetré mientras ella gritaba de placer y dolor hasta que juntos acabamos por rendirnos....
Flor publica como masajista solamente, pero hace excepciones...
Fui con la idea de haceme unos masajes y de tocar un poco esos pechos...fueron unos buenos masajes, casi me quedo dormido y todo. Ayuda a que uno se relaje y se duerma porque es muy callada.
La mina es muy linda y el depto esta muy bueno.
A la hora de "terminar" me dio las opciones y eleji la cama. Tras un ruedo (la camilla esta al lado de la cama, literalmente me deje caer sobre el colchon), estaba en la cama, con el
coso atento y expectante. La muchacha se despojo de la utileria (entiendase ropa), y así desnudita empezó a lamerme entero.... cuando estaba listo para entrar, ella se sento arriba y dando movimientos muy cortitos y superficiales (solo el glande) me hizo ver las estrellas, cuantas sensaciones!!!
Lo raro fue que cuando estaba llegando al climax, la muchacha desmonta, y sentada sobre mis piernas lo tomo con ambas manos y me hizo una manual que me hizo terminar enseguida: EXPLOSION, no miento, ni yo me la hago tan bien....
Precio: 80 la hora de masaje, 120 la hora de masaje con participacion.