Wednesday, October 20, 2004

Umma, una perfecta sorpesa...

Anoche conocí a Umma, una mujer como pocas...
Llegué a su departamento con muchas ganas de encontrarme a la salvaje hembra que había visto en las fotos. Sin embargo, su aspecto cuando me abrió la puerta era bastante diferente: una nena con dos trenzas con moños rosa, una comisa mínima y ajustada, apenas abrochada a la altura del corpiño negro le comprimía esas lolas impresionantes, que parecían querer escaparse...el atuendo lo completaba una pollera tableada al mejor estilo colegiala, medias negras con liga y y zapatos de taco bien alto...
Estaba absorto, no podía reccionar...ella me miraba provocativa y cuando entreabrió sus labios una voz muy dulce me invitó a pasar.
Mis piernas, más rápidas que mi cerebro (todavía hundido en esos pechos gloriosos), me llevaron a un sillón en el que me senté para empezar a disfrutar del hermoso regalo que me esperaba para esa noche....
Una vez relajado y con un trago en la mano, empecé a participar de esa fantasía hecha realidad: una hermosa nena de colegio estaba dispuesta a aprender todo lo que mi experiencia pudiera enseñarle.
Ella se sentó en mis piernas y mientras jugaba con su pelo me preguntaba qué ibamos a hacer, y en un susurro me explicó que era su primera vez y que estaba a mis ordenes...
Le pedi que se parara y diera una vuelta para mostrarme con mas detenimiento su "uniforme" y su pollera, por detrás me dejó ver lo que coronaría mi noche...
Me acerqué a su boca y vi como su pecho se movía al tiempo que se aceleraba su respiración: le di la orden al oido y ella obedeció... bajó el cierre de mi pantaló y con lentitud empezó a lamerme hasta que metió en su boca mi miembro erecto... ella lo disfrutaba: aceleraraba el ritmo y la profundidad de sus movimientos mientras jugaba con su mano debajo de su pollera...
Cuando noté lo que estaba haciendo me miró avergonzada y le pedí que siguiera tocándose para poder mirarla...
Recostada en el piso me motraba cómo corría su bombacha para tocarse...estaba húmeda y rosada...sus piernas abiertas me llamaban...la recorrí con mi lengua mientras ella gemia y sin resistirme más empecé a penetrarla con la lentitud que merece una primera vez.
Ella me pedía por favor más y mis moviemientos se hicieron mas fuertes, mientras devoraba sus espectaculares pezones y la escuchaba gozar...
Casi sin poder hablar, Uma me confesó cuán mal se había portado esa tarde y sin que yo se lo pidiera se arrodilló sobre una silla y me dio su cola para que la castigara...no pude negarme: agarré con fuerza su cadera y la penetré mientras ella gritaba de placer y dolor hasta que juntos acabamos por rendirnos....